El buzoneo, una acción de marketing de prestigio, elegante y la vez convencional, sencilla y sumamente efectiva. Quizás estemos ante la única acción publicitaria que permite al empresario elegir a su cliente potencial, segmentizando y seleccionando las zonas donde se distribuirá el folleto, catálogo , revista o publicación. Barato es, porque seguramente el buzoneo es la acción publicitaria que menor coste por impresión-distribución en buzón tenga (impacto), comparado con otras acciones publicitarias conocidas, ya sean estas gráficas, tv radio o cine o internet.

El buzoneo a lo largo de los años se ha demostrado como una de las técnicas más eficaces para la comunicación por su inmediatez, cercanía y su contacto directo con el consumidor. Además, con una inversión menor que con otras técnicas publicitarias se consigue una mayor y mejor respuesta por parte del público objetivo.

Para que una campaña de buzoneo sea plenamente válida hay que tener en cuenta múltiples aspectos: el tipo de mensaje a difundir, el soporte más indicado, áreas y zonas, tiempo y momento adecuado para realizar la distribución, targets idóneos entre otros aspectos. Actualmente, para poder perfilar mejor los resultados de una acción de buzoneo, se aplican los llamados criterios de geo-marketing y micro-marketing con el objetivo de obtener inmediatos y mejores resultados en las acciones de Marketing Directo. Estas técnicas consisten (en función del producto, empresa y cliente) en segmentar las áreas de reparto por tipologías de clientes, clase social, etc. Con la finalidad de conseguir una mayor precisión del impacto y así poder delimitar las unidades necesarias a entregar, reduciendo considerablemente el número de folletos u otros soportes a distribuir, y ahorrando costes al cliente.

Una campaña de buzoneo no se limita a imprimir un folleto y distribuirlo. Para conseguir una respuesta efectiva hay que darle un tratamiento profesional como con el resto de medios: hay que analizar el cliente objetivo, sus necesidades, dónde se encuentra, qué mensaje es el idóneo y cuál es la mejor manera de presentarlo y en que momento. Si se saben los hábitos de comportamiento de nuestro target, será más sencillo establecer los mejores días de cada semana o del mes para realizar la campaña y asegurar una mejor predisposición hacia el mensaje a difundir.

De la misma forma que la publicidad en prensa, u otros medios, el receptor de publicidad en buzón dedica muy pocos segundos a la lectura del mensaje. Es por esta razón que el mensaje debe ser claro, breve e inteligible. Una información tan elemental como los números de teléfono o direcciones, deben aparecer de forma visible y localizable pero sin destacar sobre el mensaje para evitar desvirtuar el contenido del mismo. Además, para primar la visibilidad del mensaje es muy importante no abusar en exceso de imágenes y colores que quiten atención de la información que queramos transmitir o no guarden relación con la misma.

La calidad del folleto es un aspecto del buzoneo sobre el que hay que prestar especial atención ya que si la calidad es baja la percepción del destinatario respecto al producto o servicio anunciado irá en consonancia con esta. El folleto se debe diseñar en función de su receptor y de las percepciones que se desee que este sienta. El diseño del folleto ha de apoyarse en la imagen de marca ya que aporta seguridad y confianza aunque no debería ser la protagonista de la composición visual, si no es que se pretenda lanzar o relanzar una marca, es decir realizar una campaña de branding.

Para asegurar el éxito de una campaña de buzoneo es indispensable que el cliente esté al día del proceso de desarrollo de la campaña. El cliente ha de pedir a la empresa de distribución toda la información posible de la acción: visita de las áreas de distribución con personal de la empresa y estar informado de forma completa, detallada y rápida. Hay que prever si se quiere explorar el área de distribución que, dos días después de la misma, el folleto desaparece de los buzones y el receptor tiene presente la información de forma inconsciente.

El buzoneo como medio publicitario permite un contacto directo con el consumidor y posibilita una capacidad de reacción muy ágil. Por ejemplo, si se incluyen ofertas concretas en el mensaje, vales, cupones, etc. la reacción que se genera en el consumidor suele ser muy rápida.

El buzoneo consigue transmitir la sensación de que el producto ofertado es más cercano y alcanzable y permite captar al instante la evolución del mercado en todo momento ya que la interacción con el target es just in time. Gracias a esta información tan rápida de la evolución del público se puede modificar y adaptar la campaña en función de los resultados. Además, el buzoneo al ser impreso en papel permite la conservación y posterior uso de la información. Es por ello muy útil como refuerzo de campañas en radio, televisión, internet, etc.

Ver los servicios Pedir presupuesto